CARTAS Y COLABORACIONES

de la 121 a la 130

Las personas identificadas con esta web, sean vascos o no, pueden enviar sus cartas o artículos a la dirección electrónica de V.O.P. vascospain@interbook.net para que sean publicados en esta sección.

AVISO IMPORTANTE: Los artículos se enviarán como E-Mail simple; los que lleguen como archivo adjunto no se abrirán.

Pulse aquí para volver al índice de

"CARTAS Y COLABORACIONES"

 

 

Declaración conjunta de la Plataforma por la Libertad

Os llevamos en nuestro corazón (Tamara F.)

Siento impotencia (Ana Cuenca)

Medidas más duras (José Manuel)

Libertad coartada (Borja Sémper)

Vivir en el País Vasco (Teresa Díaz Bada)

Terror en las aulas (José Antonio Fuster)(*)

Lo antilógico (I. M. C.)

Otegui en Telemadrid (A. Pastor)

Una prez por España, una reflexión muy interesante (Enrique J. Olagüe)

 

 

 

DECLARACIÓN CONJUNTA DE LA PLATAFORMA POR LA LIBERTAD

(Asociación de Víctimas del Terrorismo, Foro de Ermua, Foro de El Salvador, Movimiento contra la Intolerancia, Asociación por la Tolerancia)

      Por el ámbito español de la libertad

      Desde sus comienzos y hasta hoy la banda terrorista ETA ha pretendido imponer por la fuerza un estado de terror en todo el ámbito nacional, extendiendo para ello sus acciones terroristas por toda nuestra geografía.  Cientos, miles de familias españolas, de todas y cada una de las comunidades autónomas, se han visto afectadas por la barbarie etarra.  Uno de los objetivos que persigue esta infamia terrorista es imponer el 'ámbito vasco de decisión' frente al cual nosotros -Asociación Víctimas del Terrorismo, Foro de Ermua, Foro El Salvador, Movimiento contra la Intolerancia y Asociación por la Tolerancia- reivindicamos el 'ámbito español de decisión' ya vigente y 'el ámbito español de la libertad' que consiste en el derecho que todos los españoles tenemos a opinar e intervenir en esta cuestión tan grave y en la necesidad de que lo ejerzamos, nos impliquemos y movilicemos para acabar con la pesadilla terrorista y su legitimación inconcebible en un país de la Unión Europea.

1.- La libertad es hoy la primera, la más urgente y dramática demanda no sólo de la sociedad vasca sino de toda la sociedad española porque hoy ningún ciudadano puede sentirse seguro y menos si se opone públicamente al proyecto soberanista de ETA y del nacionalismo vasco.  Queremos libertad porque sin ella no tiene sentido la palabra 'paz'; porque en la libertad reside la verdadera dignidad de la vida y porque esa dignidad se pierde cuando, por miedo a perder la vida, se renuncia a la libertad.

2.-Hacemos un llamamiento a toda la sociedad española, en especial a los partidos políticos y medios de comunicación, para que emprendan la batalla democrática por la recuperación del lenguaje al hablar de ETA y sus cómplices políticos y morales; para que no usen eufemismos como 'diálogo' al referirse al 'chantaje' y para que a quienes practican éste no les concedan, con el uso perverso o inadecuado del idioma, el menor margen de condescendencia o respetabilidad.

3.- Cuando en un sistema democrático hay un grupo que mata, extorsiona y atenta contra la libertad de los ciudadanos no caben procesos de pacificación sino judiciales; no caben justificaciones ni componendas que violen el derecho a la justicia de las víctimas.

4.- Consideramos muy grave que una banda mafiosa mate, extorsione y aterrorice.  Pero también es muy grave que las instituciones autonómicas del País Vasco hagan dejación de sus obligaciones y no amparen a los ciudadanos cuando esa banda y su entorno practican el terror, la extorsión y el crimen.

5.- Denunciamos el fracaso del sistema educativo del País Vasco y el frecuente uso tanto de la enseñanza como de los medios de comunicación para el adoctrinamiento político.  El reclutamiento de jóvenes que hoy lleva a cabo ETA sólo es posible en una sociedad donde no se ha sabido inculcar los derechos humanos y los valores democráticos.  Exigimos las reformas necesarias, incluidas las de los propios textos que se hallen manipulados, para que los jóvenes sean educados en esos valores.  Y nos comprometemos en la tarea de llevar éstos a la escuela vasca junto con las propias víctimas del terrorismo y su dolorosa experiencia.

6.- Constatamos la impunidad con la que se manifiestan los enemigos de la libertad en el País Vasco y con la que exhiben sus consignas y símbolos antidemocráticos o con la que éstos permanecen en las calles sin que las autoridades intervengan y creándose así un clima de intimidación constante y efectivo para que la ciudadanía desista de ejercer sus derechos, para proyectar una idea distorsionada e irreal de País Vasco al resto del mundo y para inculcar en toda la nación una imagen insolidaria y falsa de los vascos que los aísle y abra una brecha irreparable entre ellos y el resto de los españoles.

7.- Nuestro objetivo es defender el pluralismo y la tolerancia e impulsar iniciativas a favor de la solidaridad, la sensibilización y la movilización ciudadanas que promuevan valores como la libertad, la democracia y el respeto escrupuloso a los derechos humanos por encima de cualquier reivindicación política.

8.- Reivindicamos el espíritu de Ermua que no prendió únicamente en el País vasco sino que nos unió a todos los españoles contra el totalitarismo genocida de ETA y sus colaboradores políticos.   Es, sobre este compromiso inequívoco, sobre el que debe seguir movilizándose toda la ciudadanía española hoy amenazada por el terror y sobre el que fundamos esta plataforma, que respetará la identidad y la actividad independiente de casa colectivo.

9.- Entendemos que la Constitución Española y el Estatuto de Guernica son vías amplias de libertad contienen las garantías suficientes para el desarrollo cualquier proyecto político democrático sin que exista manera posible de justificar el terrorismo como camino reivindicativo sino desde un espíritu miserable que desprecie los derechos fundamentales y disfrute con el sufrimiento ajeno.

      Tomando como fundamento esta declaración de principios, la Asociación Víctimas del Terrorismo, Foro de Ermua, Foro El Salvador, Movimiento contra la Intolerancia y Asociación por la Tolerancia constituimos la PLATAFORMA LIBERTAD como consecuencia de un trabajo unitario iniciado hace meses que adquiere su legitimidad en la movilización ciudadana contra el terrorismo y que impulsamos conjuntamente en defensa de la Libertad, la Justicia los Derechos Humanos y la Constitución.

      Esta plataforma es, asimismo, el resultado de compartir y acercar experiencias, de constatar que existen objetivos comunes y demandas sociales que requieren un mayor esfuerzo colectivo, de coordinación y trabajo entre las organizaciones ciudadanas que asumen la defensa de los valores democráticos frente al terrorismo y cualquier proyecto totalitario.

      En consecuencia, la recién constituida PLATAFORMA LIBERTAD tiene como fines:

A.- Promover el respeto a los derechos y libertades fundamentales de las personas, fomentar las virtudes cívicas y fortalecer los valores democráticos.

B.- Impulsar acciones destinadas a la erradicación de la violencia terrorista y a incrementar la solidaridad y garantizar la justicia con las víctimas del terrorismo.

C.- Actuar contra todo tipo de distinción y defender la pluralidad y tolerancia en el espíritu de los principios recogidos en la Constitución española de 1978 y la Declaración de los Derechos Humanos.

D.- Impulsar iniciativas destinadas a la movilización, prevención, educación, información y la sensibilización ciudadana frente al terrorismo y a todo proyecto excluyente y totalitario.

E.- Organizar, coordinar, vertebrar y extender territorialmente el movimiento ciudadano en defensa de la libertad, la justicia, los derechos humanos y la Constitución.

PLATAFORMA LIBERTAD
Asociación Víctimas del Terrorismo
Foro de Ermua
Foro de El Salvador
Movimiento contra la Intolerancia
Asociación por la Tolerancia

Madrid, 2 de diciembre de 2000

 

 

 

OS LLEVAMOS EN NUESTRO CORAZÓN (Tamara F.)

      Se que tenéis el apoyo y el máximo reconocimiento de los demás pueblos de España. También somos conscientes de vuestra lucha y de vuestra desgracia, el no poder manifestar libremente cualquier tipo de opinión contraria a vuestros paisanos nacionalistas, la coacción a una de las mas elementales derechos como es la libertad de expresión, libertad de pensamiento etc. Os animo en vuestra lucha, una de las más justas, en la realidad actual de la sociedad española.

      Os llevamos en nuestro corazón, sólo vosotros podréis impulsar el magnífico futuro que vuestra preciosa tierra se merece. Un saludo.

 

 

 

SIENTO IMPOTENCIA (Ana Cuenca)

      Soy vasca pero me siento española como cualquier castellano. Hace cuatro años que dejé mi familia y mi tierra para irme a trabajar lejos de Euskadi por motivos laborales.

      Me llena de orgullo ver que hay gente como vosotros, sin miedo a expresarse y sin temor a decir lo que se siente.

      La verdad yo siento impotencia de no poder hacer nada en contra de ellos, porque no les tengo miedo, y si hubiera la mas mínima cosa que pudiera hacer, lo haría sin pensármelo dos veces.

      Siento impotencia al ver que matan a inocentes y siempre se salen con la suya, y al ver que aunque pase el tiempo seguirán estando ahí, para seguir matando.

      Me han caído las lágrimas cuando he leído las opiniones de los demás. Al ver los artículos de la web y comprobar que todavía hay gente buena me he emocionado, pero a la vez me entristece que no se pueda hacer nada para acabar con estos malditos terroristas.

      Desde aquí os mando un saludo, y todo mi más sincero apoyo para esta web y para todos los que trabajáis o colaboráis en ella.

 

 

 

MEDIDAS MÁS DURAS (José Manuel)

      Es increíble que el líder del PNV haya sido Jesuita. Un religioso. Si antes era vasallo de Cristo, ahora supongo que es vasallo de Satanás, porque eso es lo que me parece Otegi y su gentuza, en especial los criminales de ETA. Porque este individuo dice palabras sacadas del vocabulario del mismísimo Hitler.

      Este problema que tenéis, vosotros, los vascos, que os sentís atrapados por esa gente radical, creedme que por la palabra y por todos los gestos de paz que hagáis, no se va a solucionar. El Estado debe poner de una vez por todas medidas muy duras, durísimas. Si es necesario, el Estado de Sitio o el Estado de Excepción, lo que más convenga. Pero el problema del País Vasco es muy grave, hay una serie de gente (pocos pero muy organizados y muy fanáticos) que tienen contra las cuerdas a los demás, e incluso, en ciertas ocasiones, a todo el resto del país (atentados, etc...).

      Y creedme que la solución tiene que ser dura por parte del Estado, no veo otra manera. Esto que sucede en España no sucedería en países como Francia, Inglaterra, Alemania, etc... A estos países una banda de criminales y sus cachorros no les desangraría como nos está pasando a toda España con esta gente.

      En un país medianamente civilizado, individuos como el "diablo" Otegi, el impresentable de Gestoras-proamnistias (uno que amenaza después de haber sido asesinado el señor Pedrosa), etc..., estarían como mínimo en la cárcel. Pero por desgracia, lo que pase nos los merecemos, porque nosotros hemos votado a un Gobierno que, como los anteriores, han hecho leyes que nos dejan indefensos, en especial a vosotros en el País Vasco.

      ¿Cómo se puede permitir que la bandera no se ponga, si Euskadi es territorio de España? pero la culpa no la tienen ellos, la tiene el gobierno español.

      Yo soy de RH negativo y no soy vasco. Supongo que no soy ni más ni menos que nadie, sólo soy un ser humano. Pero un loco llamado Sabino Arana tuvo que inventarse alguna excusa para pedir la independencia de una zona de España.

      Creedme pero por desgracia vuestro problema se ha de solucionar por metodo más duros, ya no sirven las buenas palabras para esos radicales.

      Hasta otra.

 

 

 

LIBERTAD COARTADA (Borja Sémper)

      Queridos amigos,

      Soy un joven vasco que por pensar de una determinada forma, y por cometer la terrible osadía de expresar en alto sin ningún tipo de complejos mi oposición radical al nacionalismo vasco y a su amamantado terrorismo, tengo, igual que otros miles de ciudadanos, coartadas mis libertades más fundamentales.

      Mi condición de concejal del PP en el País Vasco desde los 19 años me ha obligado a llevar protección policial desde esa edad, algo que me hace ostentar un record poco gratificamente. Me temo que esta circunstancia no se produce ni en la última de las repúblicas bananeras...pero esto no es lo que os quería comentar. En el fondo soy un "privilegiado". Y así me considero porque al menos yo tengo la "fortuna" de poder llevar protección policial, situación de débil seguridad que no comparten conmigo otros miles y miles de ciudadanos vascos que son objeto diario de amenazas y coacciones de los macarras de barrio del entorno etarra. Jóvenes que se enfrentan a la dictadura del miedo, a la extorsión mafiosa en la universidad, en la calle, los lugares de copas, en la cola del cine... jóvenes que no están dispuestos a dejarse engullir por el ensordecedor silencio que atenaza a la sociedad vasca, enferma de miedo desde hace demasiados años.

      Tan sólo quería felicitaros por la página, y animaros a que continuéis con este trabajo en pro de la verdad, y el reconocimiento a los que sufen la barbarie terrorista amparada por el racista y acomplejado nacionalismo.

      UN saludo.

 

 

 

VIVIR EN EL PAÍS VASCO (Teresa Díaz Bada)*

      Vivo en una ciudad ensangrentada en donde los ciudadanos caminan con caras circunspectas y serias y en donde el ambiente que se respira es de tristeza y miedo. Casi en cada barrio de mi ciudad se ha cometido un asesinato y por las aceras y en los escaparates de algunas tiendas, aunque ya borradas, me parece ver las manchas de sangre, los agujeros de bala que con cada nuevo crimen parecen reaparecer. Esta es una sociedad en la que el miedo ha calado tan hondo en sus habitantes que se nota incluso en las relaciones interpersonales: la gente es hosca, tímida y cerrada, con poca tendencia a la sonrisa y sí al gesto adusto y serio. Es una sociedad acostumbrada a volver la cara ante los muertos que llenaban y llenan sus calles, frivolizando y pervirtiendo el lenguaje, haciendo canciones coreadas en su tiempo por una gran mayoría, canciones en las que se animaba a romper el cuello al otro, a mandar cartas bombas... Una ciudad que durante años se ha solidarizado con ciudades lejanas pero que nunca, hasta ahora, y tímidamente, se solidariza con sus muertos cercanos.

      Este es un país en el que tiempo atrás se enseñaba primorosamente el "algo habrá hecho ", "era un chivato" o "era policía" como justificación del crimen; la solidaridad para con el prójimo asesinado ha sido una palabra desconocida, enterrada bajo absurdas argumentaciones y secuestrada poco a poco bajo la pesada losa del miedo. Durante años no ha habido ni institucionalmente, ni en la calle, una sola mirada de compasión a las víctimas. Durante años se han justificado y disculpado los asesinatos: son "maketos", son policías, son chivatos, son traficantes: Este caldo de cultivo y apadrinaje de la violencia es tan profundo que hoy, en el año 1.998, se siguen oyendo comentarios del tipo: "están locos", "a donde vamos a llegar", "son enfermos" o " ya les da lo mismo ir a por quien sea".

      Con el último asesinado se hace una y otra vez referencia en los medios de comunicación a su condición de euskaldún-zaharra, a su condición de miembro del País Vasco, queriendo hacer ver que, hablando euskera y siendo de un pequeño pueblo, cómo es posible que hayan ido a por él. Esto es también el resultado de lo que se ha ido sembrando años atrás, de la categorización de las víctimas en víctimas de primera o víctimas de tercera, según fueran éstas políticos, militares, policías o ciudadanos de a pie. Estoy harta de oír que los asesinos van contra el pueblo vasco; es verdad, pero es que los asesinos van contra todos, no solamente contra los vascos. Aquí no hay ningún contencioso contra el Estado. Aquí lo que hay es un grupo fascista que, no contando con la mayoría del apoyo popular y sí solamente de unos pocos, intenta imponer sus ideas con la fuerza de las pistolas. Durante años no quisieron ver que esto era así; demasiado tarde ahora, demasiados muertos, demasiada indefensión.

      Un día cualquiera, todo el mundo se lleva las manos a la cabeza porque una persona, jugándose el tipo (y el aprobado que necesita para seguir trabajando), denuncia un ejercicio supuestamente pedagógico sobre un secuestro. Este tipo de ejercicios se han venido haciendo desde hace mucho tiempo en diferentes euskalteguis y no han sido denunciados por lo que nunca se ha denunciado nada en este país: primero, por complicidad, y más tarde, por miedo. Luego, los políticos, en un alarde de sandez, animan a los ciudadanos a que denuncien estos hechos sin caer en la cuenta de que si lo hacen, se juegan la vida. Y es que aquí te matan. No es lo mismo hablar aquí, en el País Vasco, que en otra región. Las soluciones y peticiones que los políticos continuamente demandan a los ciudadanos, porque ellos nunca han sido eficaces, no tienen nada que ver con la realidad diaria. Un día por las calles empieza de nuevo a brotar sangre y ellos, con aire contrito, desdicen sus últimos exabruptos mesiánicos y no dejan de pedirnos todo tipo de actuaciones ante la ineficacia de sus propias acciones perdidas en rencillas de poder y en actitudes nacionalistas y xenófobas.

      Mientras tanto, la gente se va. La gente de valía que se ha atrevido a dar la cara, algunos empresarios, algunos periodistas y profesores de universidad. Se sigue pidiendo el impuesto revolucionario y hoy te enteras de que, por ejemplo, en la tienda donde te compras los zapatos, han tenido que pagar; que tal periodista de la televisión, al que te gustaba escuchar por su falta de ambigüedad, se va de aquí porque está amenazado. Hoy queman el cohe de un ertzaina y respiras aliviada porque, afortunadamente, sólo ha sido el coche. Piensas de qué tendrán hechas las almas el jurado (y los jueces que lo permitieron, pues era una absolución y huida anunciadas) que absolvió al asesino de dos policias autónomos; te preguntas cómo será la vida en Itsasondo, un pueblo también que, ante uno de los crímenes más viles, sigue aletargado. Te preguntas cómo podrán levantarse los familiares de las víctimas todos los días y encarar cada jornada con la certeza de que nunca se va a hacer justicia y de que se siguen tendiendo puentes a un enemigo que hace tiempo demostró que no quiere cruzarlos.

      Esta es una sociedad acostumbrada al coche bomba y al tiro en la nuca, acciones disculpadas durante largo tiempo, tanto que la falta de valores y de respeto a la vida humana ha calado tan hondo que es muy difícil dar marcha atrás. El miedo y la indefensión forman parte de nuestro código genético, no los ocho apellidos y una supuesta pureza de sangre.

      Esto es hoy vivir en el País Vasco, un paisaje de ensueño, una gastronomía exquisita, pero poco más. Una sociedad podrida en sus cimientos por no saber respetar la vida y por haber cultivado la xenofobia, y que ahora a duras penas puede librarse de estas lacras. Y, mientras tanto, los muertos y sus familiares siguen implorando "Oroitz gutaz", acordaros de nosotros, pero hace tanto tiempo que debieran haberse acordado, que ya me parece que es demasiado tarde.

(*)Carta de 1998 enviada por el Grupo La Paloma. Hoy, en el año 2001, las cosas están todavía peor en el País Vasco.

 

 

TERROR EN LAS AULAS (José Antonio Fuster)(*)

ETA Y LOS PROETARRAS ESTÁN PERDIENDO LA BATALLA DE LA INTELIGENCIA UNIVERSITARIA, POR ESO PONEN BOMBAS

      En 1980, cuando la Universidad del País Vasco se constituyó como una institución académica sólida, muy pocos estudiantes y profesores de la Universidad del País Vasco se concentraban en contra de Eta y de sus submundos. Eran los tiempos de una tibieza oficial que convocaba protestas pero que no detenía las clases. Eran los tiempos en los que manifestarse en contra del asesinato de un guardia civil era una prueba de ser un «español fascista», algo no permitido en una universidad dominada de principio a fin por el abertzalismo nacionalista e independentista. La hegemonía y el poder de intimidación de las asociaciones universitarias próximas o hijas de Jarrai era incuestionable gracias al apoyo tácito de las autoridades académicas. Estas vivían con la preocupación constante de conseguir un campus en paz, y por eso procuraban no molestar a los abertzales.

«ALUMNOS PATRIOTAS»

      De aquellos fangos se llegó a principios de los 90. Hace tan solo diez años, la Universidad del País Vasco estaba en manos de un grupo minoritario de estudiantes (extremadamente activos y bien organizados) que se agrupaban en torno a la asociación «Ikasle Abertzaleak» (alumnos patriotas), satélite de Jarrai, del imperio del terror de KAS. Apenas había una mínima oposición planteada. Todas las asambleas de facultad eran una y otra vez dirigidas y manipuladas por los votos y la intimidación de los alumnos abertzales, con el apoyo sin reservas de decenas de profesores batasunos e incluso ex etarras.

      Sin embargo, hacia 1991, como han reconocido los abertzales, algo cambió. La caída del Muro, el fin del marxismo y ciertas «actuaciones» de Eta provocaron una durísima crisis en el seno de las asociaciones universitarias controladas de siempre por Jarrai. Una fuga masiva de los estudiantes menos comprometidos con la construcción nacional de Euskal Herria, pero más comprometidos con la utopía marxista-leninista, dejó en cuadro a IK, que fue perdiendo el poder que había acumulado. Aun así, de vez en cuando organizaban actos con cualqueir excusa para que todos recordaran que la intimidación es una asignatura en la que los abertzales sacan matrículas.

EXCUSAS PARA LA ACCIÓN

      Un ejemplo perfecto lo tenemos en 1995, cuando Ikasle Abertzaleak convocó una jornada de lucha en la Universidad del País Vasco «contra el autoritarismo» (el autoritarismo al que se refería IK era la decisión del Rectorado de contratar un servicio de vigilantes jurados). Cientos de proetarras encapuchados trataron de destrozar el edificio del Pabellón de Gobierno. La Ertzaintza entró en acción y durante dos horas la UPV fue una batalla campal. Ese día, muchos estudiantes (hartos de algaradas sin sentido) se alinearon en contra de los abertzales.

      Otra de las claves, cómo no, fue el giro en la estrategia etarra que comenzó en el verano de 1997 con el asesinato de Blanco. Allí comenzó un cambio radical en las posiciones de las autoridades académicas, tan radical que cada asesinato interrumpía oficialmente las clases para que pudiera haber concentraciones de repulsa «masivas».

      Pero lo que no se puede decir es que los jarraitxos y demás abertzales se quedan quietos. Su estrategia se centró en la reivindicación de una enseñanza íntegramente en euskera. Esta no era, y no es, más que una coartada para que los campus de la UPV volvieran a vivir días de «jaias» (juergas, manifestaciones, algaradas, kale borroka...) Y decimos que es una coartada porque la UPV tiene problemas para encontrar profesores que den sus clases en esta lengua española. Sin embargo, la que nunca ha tenido problemas para conseguir que antiguos militantes se hayan convertido en profesores, ha sido Eta. La base de su movimiento universitario es la «doble vía». Primero, un buen número de alumnos entra en la banda armada. Cuando son detenidos, se convierten en referentes para las nuevas oleadas de estudiantes abertzales. En su paso por prisión, terminan la carrera, cumplen la condena y luego son acogidos por los llamados «sistemas de reincorporación». Al poco tiempo, el ex alumno, ex etarra y licenciado por la UNED, se convierte en profesor de la UPV gracias a la presión de los claustrales abertzales.

EL EUSKERA COMO ARMA

      Además, está la verdad irrebatible de que en la UPV, y sobre todo en las asignaturas técnicas, son legión los alumnos que entienden que el euskera no es una lengua práctica. Tan es así, que incluso el último informe preparado por un grupo de profesores abertzales, alerta del fuerte «retroceso» de la enseñanza universitaria en euskera. Ellos aseguran que se debe a la permisividad de las autoridades académicas. El mundo académico, por contra, entiende que es un proceso natural, sobre todo cuando la UPV recibe a un número creciente de alumnos no euskaldunes de regiones limítrofes con Euskadi.

      La segunda parte del nuevo plan de acción de IK fue la intimidación alumno por alumno y profesor por profesor. De la presión al cuerpo docente mucho se ha escrito en los últimos meses. De la presión a los estudiantes, mucho más desconocida, REPORTER cuenta con la historia completa de un alumno, desde que llega a la universidad, hasta que tiene que «exiliarse». Es la historia de Mikel, hoy un universitario que vive «sobre todo muy tranquilo» y estudia en Madrid.

LA HISTORIA DE MIKEL

      Mikel comenzó a tener problemas en los días en los que los etarras tenían secuestrados a Ortega Lara y Delclaux, los días de la campaña del lazo azul, un trocito de tela fácil de llevar en Chiclana (por poner un ejemplo), difícil de lucir en Amurrio, Villabona, Hernani... «Veía que poca gente lo llevaba, así que unos cuantos amigos nos fuimos a una mercería de Vitoria y compramos trozos de cinta de medio metro y unos cuantos imperdibles. No lo volvería a hacer, pero en aquel momento teníamos 17 años, íbamos en grupo y con ganas de armarla...»

      Mikel sí que la armó, sobre todo el día en el que iba solo, «sin lazo gigante ni nada», y le salió al encuentro un grupo de jovenes proetarras, «jarraitxos» que se quedan con la cara del que sea y que siguen la política del ya te cogeremos. «El secreto para enfrentarse a ellos está en no caerse. Mientras sigas de pie, aunque sea corriendo, sólo te insultan. Pero si te caes, o si logran tirarte... mal asunto. Se lanzan como fieras. Cinco segundos, diez patadas». Mikel se cayó tres veces y sus padres lanzaron tres gritos de alegría cuando le llegó el momento de marcharse «lejos», a la facultad de Periodismo, en la localidad de Lejona.

      [Esta villa vizcaína tiene vínculos muy fuertes con el submundo abertzale. Como muestra debe bastar reseñar que fue aquí donde se constituyó Jarrai; aquí también han celebrado asambleas «nacionales» grupos como Gestoras Pro-Aministía. Incluso «Zutik», la pretendida corriente crítica contra Eta, pero incardinada dentro del proceso «Batasuna», eligió Lejona -en euskera, Leioa- para darse a conocer.]

SIN GANAS DE BRONCA

      Mikel llegó sin ganas de meterse en broncas. «El objetivo era completar el primer ciclo ahí y luego irme para Madrid. Y luego estaban mis padres, que me hicieron prometer que no me metería en nada. Te juro que esa era mi intención, pero ya ves...» El que le vio fue uno de los abertzales de su ciudad, que también había ido a estudiar a Lejona. A la primera semana de clase, un jarraitxo (en la universidad los de Haika se integran en IK), se le acercó y le dijo que tuviera cuidado, que sabían quién era y que mejor no fuera solo. «Durante los primeros meses mi objetivo era estar acompañado. Vamos, como que no fui al baño ni un solo día».

      Mikel estudiaba en el turno de tarde, en el que se reúnen la mayoría de los que no son del País Vasco. Por la mañana muchas de las clases son en euskera, las favoritas de los de IK, y son las impartidas por la mayoría de los profesores más próximos a HB y submundos por el estilo. «Por cierto, oye, que la bomba del otro día la pusieron por la mañana... ¡Qué juerga! ¿No? Si llega a estallar, lo mismo se habría llevado por delante a unos cuantos abertzales».

      Todo fue bien, más o menos bien durante el primer trimestre. En ese «bien» no entra que cada vez que un alumno de la UPV entra en el edificio de la facultad, la que sea, soporta una descarga propagandística proetarra brutal. Carteles a favor de los presos-asesinos, carteles en honor de «valientes» gudaris muertos, carteles en contra de lo que ellos denominan la «represión» y el «autoritarismo» del Rectorado y carteles a favor de la enseñanza universitaria íntegramente en euskera.

      «Y eso -asegura Mikel-, que por lo que me contaron algunos profesores y alumnos de doctorado, ahora estamos en el momento más relajado para los estudiantes. A finales de los ochenta y principios de los noventa, los batasunos, a través de sus asociaciones, eran mucho más fuertes en la Universidad Pública. Eso sí, ahora, como hace diez años, un cartel o una pintada en contra de Eta o de los abertzales no dura ni cinco minutos. Uno a favor, muy a favor, dura por lo menos una semana, hasta que lo retiran con cuidado los guardias de seguridad el sábado. Eso sí, el lunes se reponen».

      Pero ese trimestre terminó demasiado pronto. Nada más pasar las navidades, los abertzales le demostraron que no le habían olvidado. «Primero fueron insultos en los pasillos. Me cruzaba con tipos que no había visto en mi vida y me decían de todo. Luego fueron los empujones, las zancadillas... aquello parecía una clase de primero de básica».

      «Más tarde -continúa Mikel- empezaron a seguirme a la salida de la Facultad, hasta que un día llegué a la casa donde vivía y a los dos minutos llamaron al telefonillo y me dijeron: "ya sabemos dónde vives". No salí a la calle en tres días. Pero lo peor fue cuando empezaron a aparecer por todas partes dianas con mi nombre dentro. Fui al decanato, llegué hasta el Rectorado, lo denuncié a la Ertzaintza...

«SERÁ MEJOR QUE TE VAYAS»

      La respuesta siempre fue la misma: «será mejor que te vayas». «Bueno, así se arreglan las cosas por allí, con lo de ancha es Castilla. Se habla mucho del éxodo de profesores, pero sería interesante saber la cantidad de estudiantes vascos que, teniendo en una facultad de lo que quieran estudiar en Euskadi, se van a Madrid. Lo cierto es que antes de que llegaran los exámenes finales yo estaba de vuelta en casa. Al año siguiente llegué a Madrid y aquí vivo tranquilo, estudiando, a lo mío. Fíjate que hasta puedo ir al baño solo...»

      Sin embargo, no todos los estudiantes no nacionalistas que han pasado por el campus de la UPV han tenido esos problemas. Una ex alumna de Santander vivió un paso «absolutamente normal» por el campus de Lejona... «A ver, yo te puedo hablar desde mi experiencia. Yo fui a estudiar, a aprender, a conocer. Por supuesto que si eres vasco y tienes un pasado reconocido de anti-nacionalista, podías tener problemas, pero no era mi caso. Claro que tenía profesores que sabías perfectamente que eran abertzales, incluso amigos míos han recibido clase de profesores que tiempo atrás fueron etarras, pero en mi clase nunca se habló de política. Claro que te podías sentir agredido por los carteles, pero era una agresión menor».

SÓLO MALAS MANERAS

      La tibieza de esta estudiante no es nueva. De ella se alimentó durante muchos años IK para imponer su ley en el campus. Un ejemplo sangrante ocurrió hace tan sólo dos años, cuando los proetarras interrumpieron el claustro durante 45 minutos para reclamar enseñanza íntegra en euskera y llegaron a zarandear al entonces rector Pello Salaburu, quien aseguró que lo ocurrido le había hecho recordar al 23-F. Desgraciadamente, a la hora de las críticas, el consejo de estudiantes aseguró que los métodos utilizados por IK «no nos parecen maneras». Sólo eso y nada más.

      Pero el golpe definitivo a IK llegó con el final de la tregua-trampa de Eta y con la llegada al Rectorado de Manuel Montero. Lo primero le ha supuesto a los abertzales ver recortado su poder en las asambleas, hasta el punto de que si en 1996, IK dominaba la representación claustral de los alumnos en candidaturas únicas, hoy apenas tiene el diez por ciento.

      La llegada de Montero ha supuesto un cambio muy fuerte en los mensajes institucionales de la UPV en contra del terrorismo. Como muestra, esta parte del comunicado de la UPV después de que un escolta encontrara el paquete-bomba en el ascensor de la Facultad de Periodismo: «Hoy Eta podía haber dejado cadáveres en los suelos de la universidad, pero nuestra respuesta no va a ser menos clara y contundente. Nos manifestaremos en contra de una organización terrorista a la que nada debe nuestro pueblo, en contra de una banda que sólo deja a su paso muerte, amenazas y extorsión».

      Así, la Universidad del País Vasco, la misma que tiempo atrás demostraba una tibieza que da alas al independentismo, ha entendido que su puesto está del lado de esa inteligencia que vence cualquier discurso cavernario... pero por eso Eta le pone bombas, por eso busca la confrontación de vascos contra vascos.

      Para demostrar el poder de la inteligencia frente al poder de la intimidación, no nos resistimos a contar un suceso pasado, en San Sebastián, el día de la gran manifestación de «Basta Ya»: Entre el grupo de abertzales que intentaban reventar a los manifestantes desde las escaleras de la catedral del Buen Pastor, sobresalía la figura de un sujeto de estética penosa. En su cara barbada mantenía una toba de puro raída y lo único que hacía era aplaudir y gritar: «¡Galindos, sois todos unos galindos, fascistas, galindos... jo, jo, jo!». Y en esas salió de entre la marcha un hombre, se dirigió hacia él y le dijo (desde la distancia que le marcaba un sargento de la Ertzaintza): «¡asesino!». Fue un detonante. La manifestación llegó a detenerse. Todos a una le cantaron al sujeto del puro gritos de desprecio: «a-se-sino, a-se-sino», «naaaaa-zi, naaaaa-zi», pero él no se achantó. Volvió a aplaudir, con su toba empapada en la comisura, y a gritar: «Galindos, venid aquí, galindos». Y entonces ocurrió. Alguien, harto ya de tanta sandez, gritó desde la mitad de la manifestación de Basta Ya: «¡Eh, tú, el intelectual de la barba... Me cago en tu madre!». Y el hombre del puro, estética penosa, se volvió loco. Su cara enrojeció, empezó a bracear furioso, arqueó el cuerpo hacia adelante y sólo balbuceaba: «¿Que te cagas en mi madre?» Y el de «Basta Ya», el que había sabido tocar la fibra de aquel, volvió a acertar: «En tu madre y en tu padre, casero de mierda». Y de la manifestación salió una carcajada mientras el del puro se abalanzaba hacia la marcha, fuera de sí, gritando: «¿Casero, yo? ¿Que yo soy un casero? Te mato, te mato, te voy a matar...» Y no dijo nada más porque, al oír la amenaza, un agente de la Ertzaintza se fue hacia él y le arreó dos porrazos. El puro resistió el primero. En el segundo, cayó al suelo. No hubo más. El sujeto se volvió de espaldas y se colocó detrás del grupo.

«¡TONTOS, TONTOS!»

      Pero la masa de Basta Ya había aprendido la lección. Volvieron a pararse y nadie grito «asesinos» ni «nazis». Lo que gritaban era «¡muertos de hambre!», «¡tontos, tontos!», «¡daros una ducha, cerdos!». El grupo de proetarras estaba frenético, había perdido la serenidad necesaria para poder intimidar a una muchedumbre. Los abertzales ya no repetían consignas independentistas, sino que cada uno hacía la guerra por su cuenta. No hizo falta más que un par de «Eta, mátalos», para que la Ertzaintza cargara y ya no quedara rastro de la contramanifestación.

      «Basta ya» había ganado demostrando que la inteligencia derrota a la demencia. La misma lección que se imparte, aunque desde hace poco, en la UPV. Lo malo es que a Eta no le gusta la inteligencia y por eso ha vuelto a las aulas.

(*) Publicado en el suplemento REPORTER del diario La Razón

 

 

LO ANTILÓGICO (I. M. C.)

      Desde miles de años atrás la condición humana ha perseguido la "cordialidad", la "paz" y la "armonía", en un intento fracasado (no porque la voluntad puesta en ello no haya sido la suficiente, sino más bien porque el objetivo buscado es imposible), de desterrar la condición animal del hombre.

      En el mundo occidental de hoy incluso podría decirse que se ha conseguido, pero no sabríamos distinguir si es un hecho real o nos lo creemos porque constantemente se nos maquilla la vida y las circunstancias que atravesamos (todo es maravilloso, no hay violencia, hay que ser tolerante, hay que vivir en armonía....). Es todo eso tan bonito que quizás, por ser precisamente lo que queremos oír, no nos paramos a pensar en lo que realmente pasa. Y lo digo porque si se tuviera verdadera consciencia colectiva de lo que pasa las cosas cambiarían de verdad.

      ¿Se ha dado cuenta alguien de que en España vivimos 37.000.000  de personas al dictado de 200.000 amiguitos e integrantes de ETA y nadie hace nada por evitarlo? ¿Se tiene plena consciencia de que mientras ratas de alcantarilla como Yosu Ternera o Yon Idígoras salen a la calle después de protagonizar activamente verdaderas carnicerías, se condena a vulgares robagallinas a X años que sí cumplen? Aquello que se llama "ley" es ineficaz y desde luego una auténtica mosca cojonera a la hora de luchar por la propia supervivencia, y si no que se lo pregunten a los 800 y muchos asesinados o a sus familias, que aún hoy tienen que aguantar el escarnio, mofa y befa de las euscorratas que, ni que decir tiene, quedan impunes. La ley tambien es inútil a la hora de garantizar la supervivencia del que, afortunadamente y por momentos, sigue vivo aunque amenazado y acorralado por ellos. ¿Quiénes de los que se dieron cuenta o pensaron en ello a tiempo y pidieron ayuda a la "ley" fueron físicamente salvados por ella? ¿López de Lacalle? ¿Luis Portero?... Todos lo han oído: ¡ninguno!

      Si no tuvieramos que demostrar constantemente lo indemostrable: que somos los buenos (y digo indemostrable porque está mas claro que el agua), el problema se habría acabado el día después de cuando empezó. Si un grupo de cuatro o cinco animales se dedicara a tocar los ##jones a otro grupo de 37 millones de animales lo más razonable es pensar que no durasen ni cinco minutos.

      Pero nosotros tenemos el sambenito de que somos demócratas y según se dice tenemos que demostrarlo dejando que los 4 ó 5 depredadores descarriados nos maten hasta que en vez de 37 millones seamos 0 millones o, menos aún, 0 personas.

      A tenor de la historia y de los hechos nadie diría que existe otra manera de demostrarlo que ésa. Pues bien, ya es hora de enseñar al mundo (incluidos hijos de puta naZionalistas y escrupulosos "progresistas" de pacotilla que se empeñan en serlo más que nadie a costa de que los muertos los pongan otros) que SER DEMÓCRATA NO ES SER GILIPOLLAS, que la "ley" es un recurso que el pueblo se impone a sí mismo y que puede ser cambiado cuando gran parte de ese pueblo está en peligro. Es muy fácil "dialogar" cuando lo que está encima de la mesa son las vidas de los demás.

      Por la situación que vivimos y las vejaciones de que somos objeto la ciudadanía española es para avergonzarse de la condición humana. Me dan ganas de ser un animal. Me dan ganas de que cada vez que aparece un coche bomba amarrar a él a todos los prisioneros etarras de las cárceles de esa ciudad y a ver con que cojones lo explotan. Me dan ganas, cada vez que me encuentro la casa de mi vecino atacada y pintarrajeada, de ir a la herriko-taberna mas cercana, prenderle fuego y matar a tiros a medida que vayan saliendo, a todos los yosus terneras, y pepes reys y arnaldos oteguis que allí haya. Me dan ganas de ir a cientos de quiosqueruchos cobardes que venden el gara y clavarles un tenedor en cada ojo. Me dan ganas de ir a la tumba de los cuatro "patriotas vascos" de agosto y liarme a hachazos con sus familiares cuando les estén rezando. Me dan ganas de amputarles brazos y piernas a los vecinos de Máximo Casado, en Vitoria, quienes el dia en que lo fueron a asesinar, habían aparcado su coche fuera del garaje para que no se les manchara, me dan ganas de hacer lo mismo todos los politicos del pacto de estella y todos los naZionalistas que por no mojarse estan en una tierra de nadie que no existe, y un largo etc. de ganas que me parece obvio no comentar...

      Multipliquen ustedes esas ganas por 37 millones de víctimas potenciales que somos y díganme si no se salvarían muchas más vidas inocentes que intentando "hacerlo bonito" a costa de la sangre derramada de cada vez mas infortunados. Pero claro, esto no se puede decir muy alto en el mundo de la política no vaya a ser que la gente descubra que es verdad. Resulta que lo más lógico nunca es demostrable, por desgracia para todo aquél con dos dedos de frente...

 

 

 

OTEGUI EN TELEMADRID (A. Pastor)

      En las declaraciones de Otegui en TeleMadrid se contenía una amenaza a todos los madrileños. No recuerdo las palabras exactas, pero venía a decir más o menos: "Mientras no se admita el derecho a la autodeterminación no se podrá ir tranquilo por las calles sin correr el riesgo de que te vuelen los sesos" o algo así. Eso es algo más que una declaración. Eso es utilizar un medio de comunicación para transmitirle a la ciudadanía un mensaje muy concreto: "O capituláis o tendréis que seguir sufriendo."

      Este es un mensaje repetido una y mil veces por los proetarras que resume su justificación del asesinato. ETA y HB utilizan los medios de comunicación para sus fines: amenazar, coartar la libertad de expresión, autojustificarse, etc. No creo muy "democrático" caer en esa trampa. Ser demócrata, a mi entender, no es ser un tonto útil al servicio de quienes utilizan la democracia para destruirla, que es más o menos lo que se ha venido haciendo hasta ahora.

      Estoy, por lo tanto, en total y absoluto desacuerdo con esa postura. Creo que no poner los medios de comunicación al servicio de los terroristas no tiene nada que ver con la limitación de la libertad informativa. Del mismo modo que, según el Evangelio, no tiene nada que ver con la caridad echarle perlas a los cerdos.

 

 

 

UNA PREZ POR ESPAÑA, UNA REFLEXIÓN MUY INTERESANTE (Enrique J. Olagüe)

      Una reflexión muy interesante que conviene leer y meditar, incluso para  los "no católicos", pues habla de los verdaderos valores atacados por el terrorismo,  y que de verdad es útil, en vez de tantos "minutos de silencio".

      Una prez por España.

      Es sabido que el cardenal arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco, ha establecido públicas rogativas en su diócesis para que Dios nos abrevie la prueba del terrorismo etarra que padecemos.

      Este es el texto de la prez que se leyó en la vigilia de entrada en el siglo XXI, celebrada en la Catedral de la Almudena bajo su presidencia el pasado día 31:

      "Por España, para que cese y desaparezca el terrorismo y todo germen de violencia, los terroristas y sus inductores se conviertan, los amenazados encuentren ayuda cristiana, las víctimas alcancen el descanso eterno, sus familiares el consuelo y el amor fraterno, y todos la paz de Dios. Roguemos al Señor".

      Está visto que cuando nuestros obispos toman cartas en un asunto e intervienen decididamente los asuntos encarrilan. Parecía imposible que en tan pocas líneas pudiera caber tanto contenido, oportuno y cristiano, y tan bien dicho. Merecen una  exégesis detallada.

      Por España. La rogativa se incia con un palabra fuerte pero exacta. España es el objeto contra el que se dirige el terrorismo. Y España es el nombre que abarca a todas las víctimas de ETA, en Andalucía, Barcelona, Madrid y Vascongadas. Porque España es la integración superior de todas sus regiones, igual que la noción de País Vasco no se opone a la de Vizcaya o Guipúzcoa, sono que las comprende. Para que cese y desaparezca el terrorismo y todo germen de violencia. Observemos la amplitud de la petición que no descuida ningún aspecto del problema. Algunos querrían que ETA cesara de matar en una de sus "treguas" pero no que desapareciera, ni por disolución ni por obra de las Fuerzas del Orden, para poseer ese elemento de presión y poder recoger más "nueces". Y no sólo se pide la erradicación del terrorismo, sino de los gérmenes de violencia: la baja intensidad callejera del incendio cotidiano, las amenazas y la inculcación del odio.

      Los terroristas y sus inductores se conviertan. No se pide para ellos el mal de que se han hecho acreedores. Pero la conversión implica el abandono de su actual postura, todo lo contrario de los que querrían que dialogáramos con ellos para la obtención de sus objetivos sin que abandonaran las armas. La mención de los inductores es un recordatorio de que detrás de las violencia hay un problema político: el de los políticos que inducen al crimen o se benefician de él. También ellos están necesitados de conversión, de abandonar su orgullo y su maquiavelismo.

      Los amenazados encuentren ayuda cristiana. Esto es ya preventivo: hay amenazados de ser los próximos objetos de atentados. Y hay ya muchos fugitivos. Requieren la ayuda cristiana en esas provincias, en primer lugar de la misma Iglesia.

      Las víctimas alcancen el descanso eterno. Esto es lo más importante de todo. Y lo que se omite mediante tantos minutos de silencio intrascendentes (que no reparan en la trascendencia de esta vida).

      Sus familiares el consuelo y el amor fraterno. Otra tarea pastoral auténtica de orden espiritual y material, y hasta ahora tan deviada preocupándose en revindicar para los verdugos el aligeramiento de sus justas penas

      Y todos la paz de Dios. Con este precedente, y explicando que se trata de la que tiene su origen en Dios, la palabra "paz" alcanza la plenitud de su significado y deja de ser una palabra vacía: "diciendo ¡paz, paz! cuando no había paz" (Jeremías" 6,14). Esto sí es lo que rogamos con todo nuestro corazón que Dios nos otrorgue cuanto antes ¡Te rogamos, óyenos!

      Y lo dicho, cuando nuestros obispos intervienen, por fin saben hacerlo. Rogaremos también para que se produzcan cuanto antes otras intervenciones como las de Mons. Rouco en los asuntos que también las necesitan.

 

 

Pulse aquí para volver al índice de

"CARTAS Y COLABORACIONES"