Kousaku Matsuda

 

Periodista del "Nikkan Every Sport". Había intentado durante años destacar en algún deporte y al no conseguirlo puso todo su entusiasmo en el periodismo deportivo. Admirador de las grandes leyendas deportivas soñaba en descubrir a una nueva estrella del deporte y así convertirse en un periodista famoso. Esta oportunidad le llega cuando observa como una joven estudiante, Yawara Inokuma, tira al suelo a un atracador con una llave de judo. Matsuda comprende de inmediato que ha descubierto a la estrella que estaba buscando y se pone manos a la obra para darla a conocer. Pero esto tiene su riesgo y Matsuda sufre en sus propias carnes el Ippon Seoi de Yawara. Pero esto no amedrenta a Matsuda, que continúa su acoso, sufriendo un segundo Ippon Seoi, esta vez a manos de Shinnosuke.

Pero para chulo él, y lejos de rendirse redobla sus esfuerzos, mientras observa impotente como Yawara se deja seducir por Shinnosuke. Finalmente consigue su objetivo y Yawara se convierte en objetivo de la prensa. Pero ante el sufrimiento de ella Matsuda, cuyo interés por Yawara empieza a ser algo más que periodístico, decide ayudarla y acuerda con ella un combate amañado, en el que debería dejarse ganar y así disipar el interés de la prensa, ofreciéndole así la oportunidad de ser una chica normal. Matsuda no asiste al combate, ya que no quiere ver como "su estrella" se apaga antes de haber podido brillar. Pero entonces le sorprenden con la noticia de la victoria "involuntaria" de Yawara, que le hace renacer su pasión por el Judo. Consigue entablar una sólida amistad con Yawara, con la que conversa a menudo y ayudándola en todo lo que puede. Matsuda oculta sus cada vez más fuertes sentimientos hacia ella creyendo imposible que una estrella como Yawara se fije en él, sin saber que ella empieza a sentir lo mismo.

Estos sentimientos le llevan a ayudarla cuando una herida en la muñeca esta a punto de hacerle suspender los exámenes de ingreso en la universidad de Mitsuba, en detrimento de sus intereses como periodista, que querían que Yawara ingresara en Saikai e involuntariamente empieza a hacerse con el corazón de Yawara. La sigue en todos los campeonatos en que participa su "estrella", destacando el campeonato de Seúl donde consigue, con sus gritos, hacer que Yawara recupere el conocimiento después de que Teleshikova la noqueara. El tiempo pasa y llega el campeonato de Judo femenino de Belgrado. Matsuda se dispone a partir cuando recibe la noticia de que su padre ha padecido un derrame cerebral, lo que le hace desistir de viajar a Belgrado. Decide quedarse a su lado, creyendo que a Yawara no le importaría si estaba o no. Ante la mejoría de su padre y la insistencia de su madre, parte rumbo a Belgrado en un accidentado viaje, ya que debido a la niebla su avión aterriza en Zagreb. Gracias a la ayuda de un taxista admirador de Yawara, llega al recinto del torneo durante el combate final entre Yawara y Teleshikova, y después de superar a los miembros de seguridad gracias a la ayuda del taxista y de Jody, empieza a animarla. Maravillado, observa como Yawara tumba a Teleshikova con un Ippon Seoi casi perfecto, sin saber que ha sido gracias a él que Yawara ha ganado.

Semanas después, a petición de Jigoro, concierta un enfrentamiento entre el equipo de Mitsuba y el equipo nacional francés creyendo que era sólo como entrenamiento, sin saber que todo era una conspiración de Jigoro y la dirección de Saikai para hacer que Yawara abandone Mitsuba. Aunque la situación se salva milagrosamente, el sentimiento de culpabilidad y la tensión acumulada le hacen decir que Yawara sólo le interesa como noticia. Después de estar a punto de reconciliarse con ella, un nuevo malentendido, provocado por Kuniko, parece acabar con todas las esperanzas de Matsuda de reconciliarse con Yawara. Observa como Yawara abandona el Judo y se ve impotente para evitarlo. Matsuda parece hundirse definitivamente cuando recibe una llamada de Yawara, que le grita que le deje en paz y que no quiere volver a verlo. Kousaku, abatido, se plantea abandonar el periodismo, y así se lo plantea a su madre. Ésta responde arreándole una hostia que le hace caer al suelo y le pregunta si ya ha olvidado la pasión que sentía por el periodismo y si ya no recuerda que cruzó medio mundo hasta Belgrado para estar con Yawara.

Kousaku reacciona ante estas palabras y regresa a Tokio para intentar, por última vez, arreglar las cosas con Yawara. La cita en una cafetería y espera durante horas, hasta que el local cierra. Se marcha resignado, sin saber que Yawara se dirige hacia allí. Cuando está en una cabina hablando con su jefe, ve a Yawara subir a un autobús y parte tras él. Corriendo al lado del autobús, consigue que Yawara le vea. Ésta, llorando, le pide que la perdone y promete que volverá al judo. Matsuda le lanza el regalo que quería darle en la cafetería y le desea Feliz Navidad, viendo finalmente como el autobús se aleja. Por primera vez en mucho tiempo es una persona feliz. En la final del Campeonato Nacional observa como Sayaka, entrenada por Kojiro, acorrala a Yawara. Desesperado le grita que no tiene derecho a destruir su sueño, lo que hace que Yawara reaccione, ganando el combate. Durante la celebración del triunfo en casa de Yawara, está a punto de declararse pero por culpa del resto de la peña, totalmente borrachos, no puede hacerlo.

Como ya hice con la historia de Yawara, he dividido la historia de Matsuda entre la narrada en T.V y la inédita. Haré lo mismo con el resto de personajes, poniendo en color blanco la parte inédita.

Durante los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 tiene que hacer frente al secuestro de Kuniko. Ayudado por su amigo el taxista, que se ha trasladado a Barcelona para ver a Yawara, y de una prostituta, se dispone a salvarla a pesar del deseo de ver los combates de Yawara. Al más puro estilo superhéroe americano, Matsuda rescata a Kuniko y los cuatro inician la huída a través de Ciutat Vella, esquivando la lluvia de balas de los delincuentes. Después de salvar la vida de milagro, lleva a Kuniko a su habitación para que se duche y se marcha a comprarle ropa nueva. Regresa y se encuentra a Kuniko desnuda, sin saber que minutos antes Yawara había estado allí y que Kuniko le había hecho creer que iban a pasar la noche juntos (que es lo que ella quería). Matsuda se sienta en el suelo y le explica que la aprecia como amiga y por eso había arriesgado su vida para salvarla, pero que no sentía nada por ella y se disculpa por si su acción le había hecho pensar lo contrario.

Después de que Kuniko se marche, Matsuda se queda solo, pensando en todo lo que ha pasado, observando su pase de periodista que Yawara había traído. Al día siguiente Matsuda acude a los combates de la categoría Open, para seguir a Yawara. Durante la pausa previa a la final, Matsuda se topa con Yawara. Después de desearle toda la suerte del mundo para la final se dispone a irse pero Yawara lo detiene y le pregunta por Kuniko. Sorprendido por la pregunta, le explica todo lo ocurrido el día anterior. Dicho esto empieza a hablar sobre el combate y todo lo que conseguirá si gana, pero enmudece de repente al ver a Yawara llorando. Aturdido intenta consolarla, sin saber porque llora. Oye el anuncio de la victoria de Jody en la otra semifinal y cogiendo a Yawara le dice lleno de entusiasmo que ha llegado la hora de cumplir la promesa que ella le hizo a Jody. Observa la victoria de Yawara y al verla con las dos medallas de oro no puede evitar que se le escape alguna lágrima: finalmente, "su estrella" brilla en todo su esplendor. De vuelta al trabajo, Matsuda observa como Yawara sale constantemente por televisión, convertida ya en una leyenda. Eso le alegra, pero al mismo tiempo le apena, ya que cree que Yawara se ha convertido en alguien tan importante que está fuera de su alcance.

Entonces decide aceptar la propuesta de su jefe de trasladarse a Estados Unidos como corresponsal durante cuatro años, a pesar de los reproches de Kuniko y Kamoda. Mientras se traslada al aeropuerto con Kamoda, no puede evitar recordar todo lo pasado junto con Yawara y le pide a su amigo que lo lleve hasta el edificio donde se está dando un homenaje a la joven Inokuma, ya que quiere despedirse de ella. Llega cuando Yawara está a punto de ser condecorada por el presidente del país. Debido a un empujón de Kuniko queda frente a frente con ella, quedando tan traspuesto como la propia Inokuma. Matsuda es atacado por todos los guardias ante los gritos de Shinnosuke, que les hace creer que Kousaku es un terrorista. Con un esfuerzo sobrehumano consigue pasar a través de los guardias y se reúne con Yawara, quien había hecho lo mismo. Matsuda sale corriendo con ella, esquivando a los guardias con la ayuda de Fujiko, Hanazono y Kuniko, y parte al aeropuerto con Yawara y Kamoda. Tras despedirse de ella, baja por las escaleras mecánicas para subir al avión, pero Kousaku ya no pude aguantar más y da media vuelta. Remontando la escalera mecánica se planta delante de Yawara y se declara, a lo que ella responde lanzándose a sus brazos y declarándose a su vez, y durante varios minutos permanecen abrazados sin decirse nada. Las palabras sobran. Kousaku emprende viaje a América, instalándose en dicho país hasta la celebración de los Juegos Olímpicos de Atlanta´96.