El blog del bisabuelo Antolin












   

Septiembre de 2008

     

LAS CARTAS DE MI BISNIETA

Pueblo-19/01/09
Hipocresía-02/01/09
Tibet-26/12/08
Finisterre-04/11/08
Santiago-03/11/08
Jesús-23/10/08
Stonehenge-02/10/08
Temple-16/09/08
Molinos-11/09/08
Jaiku-30/08/08

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Lunes, 29 de septiembre de 2008

30-PIJAMAS Y PAÑOLONES

En numerosas ocasiones ya he dicho que Internet ha sido para mí un interesantísimo descubrimiento que, además, me sirve de soporte para ejercer de resucitado, vivificado, resurgido, o como quieran ustedes llamarlo. La cuestión es que, desde que vivo en el ciberespacio, estoy aprendiendo innumerables cosas que nunca había soñado aprender, como, por ejemplo, los curiosos significados de esa multitud de acrónimos u otros símbolos que se utilizan ahora casi de continuo... Anda que si yo llego a decir en mi pueblo y en mis tiempos, que esperaba conseguir una buena cosecha gracias al T+L+t (lo que traducido a cristiano significaría Tordo+Lucero+trillo), a buen seguro que no me habría comprendido nadie, pero la verdad es que hoy en día parece que todo el mundo se entiende muy bien a base de esa especie de códigos que tan difíciles son de descifrar para catetos como yo.

Y todo esto que acabo de decir, viene al caso por algo que todavía no he acabado de captar, y que me está dando vueltas a la mollera desde que hace unos pocos días vi una película -más o menos cibernéticamente- que se titula “El niño con el pijama de rayas”, cuya historia, dicho sea de paso, ya había leído yo previamente en este mundo paralelo donde me muevo.

Dejando aparte algunas pequeñas omisiones del filme, entre las que destacaría el momento en que la familia de Bruno coge el tren para ir a su nueva casa y el presunto lío entre madre y el teniente, y dejando aparte también la deliciosa y genuina forma en que el autor expresa en el libro lo que el niño ve a su alrededor, la verdad es que creo que la película en cuestión refleja muy bien la historia que se quiere contar.

Y dicho esto, ahora trataré de explicar eso que me está dando tantas vueltas a la mollera y que, a mi entender, quizá tenga algo que ver con los símbolos.

Cuando finalizó la película pude captar una gran mayoría de expresiones mustias y cariacontecidas, entre las que, curiosamente, destacaban los satisfechos rostros de tres jóvenes que se sentaban en la sexta fila y que sonreían de oreja a oreja… Y ahora viene lo de los símbolos, porque, aunque no tengo ni idea de lo que pueda significar, me pareció chocante que precisamente esos tres jóvenes -los que se descojonaban- llevasen enrollada al cuello una especie de toquilla o pañolón, con más aspecto de mantel que de bufanda, y que, por más que busqué, no pude ver en la sala a ninguna otra persona ataviada con atuendos parecidos.

¿Por qué habría tanta diferencia entre las reacciones de unos y otros? ¿Tendrían algo que ver los pañolones?

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Viernes, 19 de septiembre de 2008

29-CUESTIÓN DE PERSPECTIVAS

Es realmente asombroso lo que puede cambiar todo en poco tiempo… Ya sé que habrá quien me llame pesado (y con razón), pero no puedo evitar decirlo.

Si nos fijamos un poco, nos daremos cuenta de que la humanidad ha empezado a vivir su verdadero y auténtico cambio en los últimos doscientos años, porque de ahí hacia atrás hay que reconocer que no ha habido variaciones sustanciales prácticamente desde el neolítico.

Es curioso que todas las generaciones que, durante miles de años, han pasado por el mundo, hayan tenido como única tecnología los caballos, los carros, los arados, los adobes, la cerámica y cuatro cosas más que nunca han cambiado de un modo especial entre siglo y siglo, hasta hace prácticamente cuatro días.

De todas formas, y a pesar de que no nací hace doscientos años, en realidad mis coetáneos y yo podríamos decir que en mi pueblo hemos vivido del mismo modo que vivía la gente hace mil o dos mil años (salvo en la higiene, naturalmente, porque nosotros, mucho más adelantados, nos mudábamos una vez a la semana). Pero aparte de eso, la cuestión es que hemos trabajado el campo con los mismos aperos que ellos, con los mismos animales y con los mismos métodos. Hemos manejado el comercio como lo hacían ellos; con las mismas pesas, con parecidas medidas… Para alumbrarnos durante la noche usábamos el candil, cuando necesitábamos agua íbamos a la fuente a por unos cántaros, y en el momento en que las tripas apretaban nos poníamos en marcha con la prisa necesaria en dirección al corral y obrábamos todo lo que había que obrar al aire libre

Y qué decir de los niños… Su mayor diversión en primavera era ir “a nidos”, es decir, ir a localizar nidos de pájaros para robarles los huevos (sin saber muy bien con qué motivo), y los que más huevos cogían eran considerados algo así como seres superiores que merecían un respeto especial. Y cuando conseguían matar una víbora, se dedicaban a pasearla por el pueblo para que todos la viesen. Y que no se encontrasen con un perro y una perra enganchados (o haciendo el amor, como diría un francés), porque lo más natural era coger un palo y separarlos a base de leña…Todo ello sin olvidar que ellos, los más niños, eran los encargados de llevar los gatitos recién nacidos que les entregaban los vecinos para ahogarlos en el arroyo (claro, no nos íbamos a llenar de gatos). Lo dicho, igual que en el neolítico...

Y sin embargo ahora… ¡Vaya cambio! Ahora todo el mundo tiene automóvil, reloj y varios pares de zapatos; y en todas las casas hay luz eléctrica, agua nada más abrir el grifo, inodoros, ducha,  televisión (cientos de cadenas), teléfonos, frigorífico, calefacción, aire acondicionado, hornos y fogones eléctricos, ordenadores, Internet (maravilla de las maravillas), consolas con todo tipo de videojuegos…

Y ahora dirán ustedes que a qué viene esto... Pues esto viene a que finalmente he descubierto los motivos por los que ahora hay mucha gente que está en contra de las corridas de toros… y a favor del aborto.

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Martes, 16 de septiembre de 2008

28-CARTA DE MI BISNIETA (TEMPLE)

Otra vez me ha escrito mi bisnieta, y de nuevo me ha gustado leer lo que me cuenta. Hoy me ha explicado lo que le dijo a un amigo sobre los Templarios. En mis tiempos también se hablaba de los Templarios, aunque no tanto como ahora porque no estaba tan de moda (supongo que porque todavía no había nacido el Dan Brown ése). Yo siempre oí que los Templarios guardaban los caminos que llevaban a los peregrinos a Jerusalén, y eran los encargados de custodiar el templo del rey Salomón. Y también se oían muchas cosas más sobre los Templarios, que siempre acababan mezclándose con la masonería, hablar de lo cual, según la época, estaba más o menos prohibido.

La verdad es que me encanta que mi bisnieta me cuente todas estas cosas, porque aunque algunas ya las sabía, también conviene que de vez en cuando alguien me refresque esta memoria mía que cada día está más atrofiada. Son las cosas de la edad, que no pasa en balde.

Según me ha dicho mi bisnieta en nuestras conversaciones privadas, le gusta mucho viajar, y ha visto muchos sitios y ha conocido muchas costumbres, sobre todo en lo que se refiere al mundo esotérico y a la cultura oriental. Espero que en sus próximas cartas me vaya contando esas cosillas porque la verdad es que ha despertado mi interés.

En cuanto a la carta de hoy, sinceramente creo que tiene un algo que creo que se me escapa. Tengo que decirle que me lo aclare.

Juzguen ustedes. La carta es ésta:

¡Hola, abuelo!

¿Qué tal por el ciberespacio? Menudo lío ¿eh...? Por el mundo "real" la vida continúa... Ahora se va acercando el otoño; sólo quedan unos días para que llegue... Y con el otoño "cada mochuelo a su olivo "; se acabo el verano y se acabaron las vacaciones. Normalmente el verano se aprovecha para holgazanear, aunque no siempre... Precisamente el otro día me encontré con un amigo que había estado de vacaciones en Peñíscola, un pueblo de Castellón precioso, y le pregunté qué le había parecido. Me dijo que le encantó. ¿Qué tal el castillo de los Templarios?, me interesé. ¡Impresionante!, exclamó. Pero... ¿quiénes eran esos "tíos"?, preguntó. ¡Hombre...!, le respondí un poco incrédula, ¿no sabes quiénes eran los Templarios? Bueno, más o menos...,dijo; unos que además de ser militares y monjes debían tener mucho dinero, porque en la visita nos dijeron que, según la leyenda, debajo del castillo hay un tesoro. ¡Debajo de todos los castillos de estos señores siempre hay un tesoro...!, aseguré en plan de broma. En los viajes que he hecho por la España mágica, todos los castillos Templarios que he conocido escondían uno: El famoso tesoro de los Templarios. Mi amigo insistió en que le explicase primero quiénes eran exactamente, y después lo del tesoro. Para que lo entiendas, le dije, eran nueve amigos que decidieron montar una especie de sociedad donde la religión, el militarismo y el esoterismo se mezclaban. Guerrearon en Jerusalén y se consagraron a la búsqueda de una sabiduría que sólo ellos entendieron. Al mismo tiempo se dedicaron a la custodia de un templo donde, decían, se guardaba un gran tesoro. Según cuenta la historia, amparaban la religión cristiana y a todos sus seguidores (aunque yo opino que había algo más). Consiguieron mucho dinero; eso sí que es cierto. Se dice que fueron ellos quienes inventaron la banca: "Yo te presto, y tú me lo devuelves con creces..." (aunque no lo tengo muy claro, quizás sea una justificación) y de ahí el famoso tesoro. Pero... ¿dónde está el tesoro? Me temo que se quedo con él quien les mandó a la hoguera. Aunque, pienso, existe otro tesoro menos materialista que no les pudieron arrebatar, ése era y es el verdadero tesoro, el que se esconde en todos sus castillos, sus monasterios y resto de lo que fueron sus propiedades. El fin real de estos señores no fue hacerse millonarios, eso les llegó por una ley que existe en el universo y que ellos sí entendieron.... Su principal objetivo fue hallar un tesoro que no estaba tan alejado de ellos. Me temo, abuelo, que mi amigo se quedó igual que estaba, con ganas de cavar un hoyo enorme para encontrar un arcón lleno de joyas y otros enseres de valor. No sé si tú te habrás dado cuenta de lo que quiero decir. En muchas de nuestras conversaciones hemos hablado de que para poder leer un libro tienes que alejarlo; no puedes leerlo si lo arrimas a la nariz. Desgraciadamente en este mundo en que vivimos ahora, es tanto el materialismo que existe que no solemos despegar el libro de la nariz, y por ese motivo no podemos leer las maravillosas enseñanzas que puede haber en él. Bueno... ahora y hace muchos siglos... porque me temo que los "personajes" que mandaron matar a estos iniciados tenían el libro muy pegado a la nariz... Quizás sería bueno alejarnos de nuestra rutina de vez en cuando para poder ver la verdad de las cosas.

Bueno, abuelito, en esta carta he estado un tanto filosófica, la próxima espero que sea mas amena.

Besos.

Tu bisnieta.

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Lunes, 15 de septiembre de 2008

27-VELOS Y CURAS

Después de una buena temporada sin saber nada de este mundo, misteriosamente he aparecido aquí, y lo cierto es que aquí espero seguir eternamente, salvo que por algún otro nuevo misterio desaparezca otra vez y vuelva a aparecer en otro sitio… En fin, vamos a dejarlo porque esto es bastante complicado. Lo que más claro tengo de todo lo que me está sucediendo es que está siendo entretenidillo para mí viajar por el ciberespacio porque en él aprendo muchas cosas. Por cierto, es asombroso lo de los grupos de discusión de eso que llaman Google… Yo entré, no sé cómo, en uno que se titula es.charla.politica.misc y… Bueno, no digo más, que me estoy disipando y no es de esto de lo que quería hablar. (Desde luego es que los viejos somos unos pelmas de mucho cuidado y en seguida nos dedicamos a parlar sin parar de nuestras cosas…)

Lo que yo quería decir es que ahora, desde que estoy en el ciberespacio, he encontrado innumerables cambios con respecto a lo que pasaba en mis tiempos, pero sin embargo hay algo que, en esencia, no ha cambiado absolutamente nada. Me estoy refiriendo a la religión.

En mis tiempos las mujeres se tapaban la cabeza, sobre todo para ir a los oficios religiosos, y puedo observar que ahora también se la tapan... Sí, ya sé que no es en la religión católica donde se sigue esa costumbre, pero hay que reconocer que hay ciertas similitudes entre la religión musulmana y la antigua religión católica, sobre todo en lo que a absurdo rigor se refiere, ya que, aparte de esa extraña y a mi modo de ver innecesaria costumbre religiosa de que las mujeres se cubran la cabeza, también se parecen ambas religiones en la falta de reconocimiento a la mujer por el hecho de ser mujer, en la preeminencia del hombre por el hecho de ser hombre, en la condenación eterna del ser humano que no cumpla con las leyes dictadas para cada religión y en el paraíso prometido -con más o menos ángeles, o con más o menos vírgenes- a los que sigan las directrices que lanzan desde sus púlpitos, ésos que, habitualmente, suelen vestirse de largo y de negro, sean de la religión que sean.

En su día dijo Marx que “la religión es el opio del pueblo”, y no hay duda de que, concretamente en este asunto, estaba muy acertado (al menos eso creo yo). A mi entender las religiones aparecieron por la imperiosa necesidad que siempre ha tenido el ser humano de creer que hay algo superior y omnipotente en quien confiar su insignificancia, de cuya humana fragilidad rápidamente tomaron nota los más espabilados de cada tribu, y de inmediato se hicieron hechiceros, augures, sacerdotes o lo que sea, para sacar unas sustanciosas rentas, sobre todo en lo que a poder fáctico se refiere.

Así se crearon las religiones y así seguimos, porque aunque parece que ahora la religión católica decae en su dominio y severidad, es evidente que ahí llega pisando fuerte la musulmana, con todo tipo de ayudas, además, por parte de los incautos gobiernos occidentales.

Esperemos que los infieles (o los fieles, no lo sé) no nos lleven al huerto y caven a nuestro alrededor

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Viernes, 12 de septiembre de 2008

26-JUECES Y JUZGADOS

Como ya saben ustedes fui Juez de Paz, a pesar de que no acabo de creer de todo en la Justicia (aunque sí en la justicia, todo hay que decirlo), y el hecho de haber sido Juez de Paz, incluso sin ser determinante, creo que sí podría avalarme en cierto modo para hablar de algunas cuestiones judiciales, y más aún si tenemos en cuenta que la ingente información que he encontrado en el ciberespacio sobre este tema, me ha ilustrado de un modo muy especial.

Últimamente estoy leyendo y viendo cosas en este Internet que me conecta, que me están dejando tan estupefacto como cuando me enteré de lo de las palabras sexuales… Resulta que he visto que todo el mundo está atacando al Consejo General del Poder Judicial, porque ha puesto una multa de sólo mil quinientos euros a un juez que no ejecutó una sentencia contra un individuo que, posteriormente, acabó asesinando a una niña. Y entre todos los que critican este dictamen, destacan tanto el Presidente del Gobierno como el jefe de la oposición.

Después de indagar un poco por ahí, resulta que me he enterado de que, aunque ese juez hubiese ejecutado la sentencia, el asesino en cuestión no habría entrado en la cárcel porque su delito no contemplaba esa posibilidad; es decir, con ejecución de sentencia o sin ella, el asesino habría seguido en libertad para cometer el crimen, de lo cual se desprende que el hecho de haber o no haber ejecutado la sentencia, nunca habría evitado el asesinato.

Pero, además, también he descubierto que el Juzgado que dirigía ese juez tenía infinidad de trabajo atrasado, debido a que en España hay tres o cuatro veces menos jueces y funcionarios judiciales de los que serían necesarios, por la sencilla razón de que, si hubiese los realmente necesarios, habría que pagarlos, y los Gobiernos -todos los Gobiernos- prefieren ahorrarse esas perrillas, sin importarles demasiado que se saturen los juzgados de legajos y legajos que nunca salen adelante, y sin importarles tampoco que ese “ahorro” pueda suponer un inconveniente como éste del que tanto se habla ahora y del que se está acusando a unos funcionarios que, a mi entender, son los que menos culpa tienen.

La demagogia de que hacen gala nuestros políticos, sin ningún tipo de pudor, no existiría si no hubiese tanta incultura.

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Jueves, 11 de septiembre de 2008

25-CARTA DE MI BISNIETA (MOLINOS)

Realmente ya estaba echando de menos a mi bisnieta. Me extrañaba que no me escribiese pero al recibir esta carta por fin he visto el motivo. No me escribía porque ha estado de vacaciones en Galicia.

En otras conversaciones privadas que he tenido con ella, me ha contado muchas cosas sobre Galicia. A mi bisnieta le gusta Galicia, y es habitual que, cada vez que tiene unos días libres, vaya por esas tierras.

Me ha contado que le gustan sus paisajes, pero también me ha dicho que, sobre todo, le gustan sus gentes y sus leyendas. Mi bisnieta nunca se hospeda en hoteles cuando va a Galicia. Me dice que prefiere quedarse en pequeños pueblos y dormir en hostales, pensiones e incluso simples habitaciones de alquiler en casas particulares, porque, dice, así vive en primera persona el misterio de la Galicia más profunda... "Mouxos, coruxas, sapos e bruxas; demos, trasgos e diaños; espritos das nevoadas veigas; corvos, pintigas e meigas..."

La Galicia profunda... Yo también la conocí. Fui sólo una vez, y llovía, y el cielo era gris, y los caminos, entre el monte, desprendían un húmedo olor a barro y a musgo... Todo muy distinto a mi Castilla de siempre, y todo muy misterioso, pero con un hondo y nostálgico atractivo... A pesar de todo, a pesar de ser la antítesis de mi Castilla, me gustó Galicia, y quizá mi bisnieta haya heredado algún gen mío amante de ese entrañable trozo de España, y por eso a ella también le gusta Galicia.

Quiero mucho a mi bisnieta y me encanta compartir con ella el espacio de este blog. Ojalá me escriba mucho más porque me encanta leer lo que me cuenta. Juzguen ustedes.

La carta es ésta:

¡Hola, abuelo!

¡Cuanto tiempo sin escribirte…! Pero te tengo controlado; leo tu blog y las conversaciones que te tienes con los internautas... es demasiado...

No te he escrito antes porque he estado de vacaciones, sólo ha sido una semana pero la he aprovechado. He estado en Galicia, en las Rías Altas. Es muy bonito y ha habido algo que me ha llamado la atención: Todo está lleno de molinos de viento, pero no los molinos de Don Quijote... son molinos que sirven para generar energía, un invento que tú no conoces, aunque en tus viajes por el ciberespacio seguro que habrás visto alguno. Pues bien, Galicia está plagada de molinos de viento. Aquí, donde vivo, también hay, no tantos como en Galicia, pero cada vez hay más. Dicen que por cada molino de viento que ponen en propiedades particulares dan mucho dinero; ¿te imaginas si los hubiesen puesto en tus tierras de labranza…? No hubieses tenido que dar "un palo al agua" en tu vida y tus descendientes tampoco. En la ciudad donde vivo y trabajo estamos rodeados. Desde el monte, donde subo a andar con mi amiga, se ven muy bien y mi amiga me dice: aquellos tres son los molinos de "fulanito de tal" y los otros dos de "menganito" (normalmente son nombres de políticos). ¿Por qué les llamas así?, le pregunto. Es que están en sus tierras, me contesta ella. Y cuando andamos un poco más, aparecen otros cinco molinos que se ven en lontananza y mi amiga me dice: ¡Mira…! aquéllos son los tuyos. ¿Los míos? , pregunto. ¡Claro!, me dice ella, los que ves desde la oficina. Y entonces caigo. Sí señor, los que veo desde la oficina. Son esos molinos que de vez en cuando miro y me recuerdan al Caballero de la Triste Figura… Más de uno se ríe cuando lo digo, pero es que a mí los molinos me ponen nostálgica y romántica. ¡Qué más quisiera yo que esos molinos fuesen míos! ¡Menudo chollo...! Pero les miro y me encanta ver como mueven las aspas. Y no te digo cuando llueve o hay niebla… Es impresionante verles surgir de entre la neblina y las cortinas de agua... Son como gigantes del País de Nunca Jamás. Y entonces, olvidándome de materialismos y deseos de atesorar, pienso: Sí... son mis molinos. No enriquecerán mi bolsillo, pero sí enriquecen mi espíritu. Y dejando los romanticismos aparte, abuelo, no sé la energía que generarán esos molinos pero en este país la electricidad (y muchas cosas más) es cada vez mas cara... Y no sabes las polémicas que hay a la hora de ubicarlos… En algunos lugares han desistido porque se han originado autenticas "guerras" entre la gente. "Que si a éste le ponen dos..." "que si a mí no me les ponen y mi tierra está al lado... ¿Es que no corre el viento en mi propiedad como en la de él...?, eso es que tiene enchufe..." Y como siempre ha pasado en España; el caso es discutir unos con otros, ya sabes, la eterna guerra entre hermanos, tú bien la conociste...

Hasta la próxima. Espero que sea pronto.

Besos.

Tu bisnieta.

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Miércoles, 10 de septiembre de 2008

24-CANNABIS SATIVA

Pasaron muchos años hasta que supe que la planta del cáñamo se llamaba cannabis sativa y que tenía propiedades alucinógenas, y puedo asegurar que ni yo ni nadie de mi pueblo, ni siquiera a la propia pareja de la Guardia Civil que de vez en cuando venía del municipio colindante, teníamos ni idea de que aquella bonita planta de hojas dentadas y color intensamente verde, podría ser algo distinto a lo que creíamos que era.

Todos los vecinos teníamos un cacho de terreno cerca del arroyo para sembrar cañamones en una zona que llamábamos los Cañamares, cuyos frutos nos servían como postre típico en Navidad, tostándolos y mezclándolos con miel. En ninguna casa faltaban los cañamones con miel en esas fechas, y la verdad es que nadie veía otra utilidad en el cáñamo que no fuesen los cañamones.

Sin embargo, sí parece que a veces me sacude la memoria que el obrero andaluz que venía todos los veranos al pueblo para ayudarme en las cosechas, me preguntó en una ocasión con sonrisa socarrona: “¿Pero uzté zabe lo que e eto?”, y yo creo recordar que le respondí: “Pues cáñamo, ¿qué va a ser?”, y él se calló, sonriente, mientras se agachaba, arrancaba las hojas que se iban secando por abajo y se las guardaba en el bolsillo. En aquel momento no entendí por qué hacía aquello, hasta que un día, después de llevar el último carro de trigo recién segado a la era, el andaluz y yo nos metimos a la sombra del sotechado de la tenada, y, tras sentarnos en una medida de arroba puesta boca abajo, saqué el paquete de caldo y el librillo de papel de fumar para liarme un cigarrillo. Cuando puse la picadura en la mano, observé que él hacía lo propio, pero no con ninguna clase de tabaco sino con las hojas secas que había quitado del cáñamo. La verdad es que yo sabía que aquel hombre emigraba todos los veranos a mi pueblo porque necesitaba sacarse unas perras, pero lo que no me imaginaba era que estuviese tan necesitado que no tuviera ni para tabaco, y de inmediato le ofrecí el paquete de Ideales, aunque él, sorprendentemente y con una leve sonrisa, dijo: “¡Quia!”, a la vez que hacía un gesto despectivo con la mano, retirando el tabaco que yo le había brindado.

Cuando, años después, me enteré de que aquello que a veces fumaba el obrero andaluz era lo que ahora todo el mundo llama droga, y que estaba prohibida porque su consumo hacía daño a la gente, me sorprendí doblemente. En primer lugar me pareció muy chocante el haber estado conviviendo durante años y años con una planta prohibida sin saberlo, y en segundo lugar, lo cierto es que no entendí muy bien que el obrero andaluz acabase muriendo de viejo a los ochenta y siete años, con una salud que para sí la quisieran muchos de los adictos a cuidar de su cuerpo que hay ahora.

Después de leer bastantes libros y pasear mucho por el ciberespacio, he aprendido que las drogas pueden ser malas, pero como también puede serlo el alcohol, el tabaco, muchas medicinas e incluso esas hamburguesas grasientas que venden ahora. Lo que hace falta es que los Gobiernos se preocupen un poco por informar a la gente de los verdaderos peligros de muchas de las cosas que se consumen y se hacen a diario, para que la gente pueda elegir lo que más le convenga.

Si informasen bien, estoy seguro de que todos descubriríamos que hay cosas autorizadas que son mucho más peligrosas que otras prohibidas. Y de todos modos, creo que la decisión final sobre lo que consumimos deberíamos tomarla cada uno de nosotros en vez de los Gobiernos de turno.

Como hacía el obrero andaluz…

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Lunes, 8 de septiembre de 2008

23-TU CUERPO ES TUYO...

Como ya he dejado dicho unas cuantas veces, no soy partidario del exceso de prohibiciones que está viviendo la sociedad actual, y cuyas prohibiciones, desafortunadamente, parece claro que van en aumento. Sin embargo, al mismo tiempo estoy convencido de que sí se debe prohibir y castigar cualquier acto que tenga como consecuencia el daño a otras personas.

En relación con este asunto, ahora estoy viendo que en el ciberespacio se está polemizando con un par de cosillas sobre las que el Gobierno de España quiere levantar todas o algunas de las restricciones que actualmente soportan, utilizando para eliminar dichas limitaciones el mismo argumento en ambos casos. El argumento en cuestión viene a decir: “Tu cuerpo es tuyo, haz con él lo que quieras”, cuya frase es el espíritu del proyecto de despenalización total de la eutanasia y el aborto.

En mi condición de liberal convencido debo reconocer que, efectivamente, comulgo con esa afirmación, y precisamente por eso no entiendo que obliguen a la gente a llevar a la fuerza el casco cuando van en motocicleta o a ponerse el cinturón de seguridad en los automóviles, y por los mismos motivos tampoco encuentro la razón por la cual deba castigarse o prohibirse el suicidio.

Otra cuestión es que en vez de suicidarte tú, “te suiciden”, porque en ese caso ya intervendría la mano de una tercera persona que es la que ejecutaría el acto que finalmente provocaría la muerte a otra, y eso, como Juez de Paz que soy, puedo asegurar que no es otra cosa que un homicidio, cuyo homicidio, probablemente, tendrá todas las connotaciones piadosas que ustedes quieran, pero que, aun así, no dejará de ser un homicidio. Y en cuanto al aborto, ahí sí que no soy capaz de encontrar relación alguna entre la frase argumental y el acto en sí, porque cuando se realiza un aborto, no es la madre la que atenta contra su propio cuerpo sino contra el cuerpo de su hijo, y eso, a mi entender, no deja de ser otro homicidio.

Al final se hará lo que quieran los políticos, y más tarde o más temprano se deshará, y después volverá a hacerse… Y así seguirán las cosas hasta que la Naturaleza decida que el ser humano sobra, y prescinda de él igual que de él prescindió durante los miles de millones de años anteriores a nuestra existencia.

Sin duda alguna somos una insignificante anomalía en el normal discurrir de la evolución.

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Domingo, 7 de septiembre de 2008

22-UNA GUERRA ATÍPICA

Según se suele decir, todas las guerras son iguales, pero las informaciones a las que estoy accediendo en el ciberespacio desde hace un tiempo a esta parte, parecen indicar que no es así. Según esas informaciones hay al menos una guerra que fue distinta a todas las demás. Una guerra atípica.

Todo apunta a que en esa guerra sólo encarcelaban los de un bando, sólo fusilaban los de un bando, sólo asesinaban los de un bando… Los de ese bando eran los únicos que, en tierra conquistada, manejaban los “camiones de la muerte” y, durante la noche, pasaban por las casas de los disidentes para fusilarlos y enterrarlos en cualquier cuneta. Sólo los de ese bando se dedicaban a saquear los pueblos con la excusa de que eran “requisas” para el ejército. Los aviones que bombardeaban las ciudades causando miles de muertos inocentes, siempre eran los de ese bando. Ese bando era el único que disparaba desde las trincheras para matar a los que había enfrente. Ese bando era el bando de los "malos".

Yo conocí esa guerra, aunque tengo que decir que por aquel entonces ya era demasiado viejo y por eso no me llamaron a filas. A esa guerra llamaron a los jóvenes, a muchachos sin demasiada capacidad para discernir, a los que obligaban a ponerse un uniforme, les daban un mosquetón con munición y les ordenaban ir en formación a tierras lejanas para matar a otros jóvenes que, como ellos, también mataban e igualmente tenían poca capacidad para discernir…

Dicen que en esa guerra hubo medio millón de muertos… Medio millón de muertos… Y todos del mismo bando... Supongo... Aunque es raro... No lo sé. Quizá sea una cuestión de memoria histórica.

¿O quizá de memoria selectiva?

En fin...

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Sábado, 6 de septiembre de 2008

21-ESTUDIANTES Y MAESTROS

A veces pienso que no es que el tiempo haya cambiado las cosas sino que se han vuelto totalmente del revés, y debemos recordar que los extremos siempre son malos. En mis viajes por el ciberespacio he visto las cosas que ahora hacen algunos jovenzuelos estudiantes para divertirse, y lo que más me ha llamado la atención, por lo sádico, es esa afición que les ha entrado por humillar y agredir a los compañeros más pacíficos hasta enviarlos al psicólogo, al hospital y a veces incluso a la muerte, mientras, entre risas, graban en sus móviles esas cobardes “hazañas”. Todo ello sin olvidar los insultos, desprecios y agresiones a los maestros y profesores, que no tienen la más mínima defensa contra unos menores enfermos de odio, muy maleducados por sus padres y evidentemente escasos de inteligencia.

El otro extremo, el del autoritarismo baldío, lo viví yo, y recuerdo muy bien un maestro que tuve, que no veía mejor utilidad en los libros que el que sirvieran como instrumentos de tortura en forma de peso, sobre las palmas abiertas de los brazos en cruz de pobres chicos arrodillados… Castigar con libros a quien los libros no entiende… Extraña filosofía… Extraña y dolorosa, y no sólo para el infortunado chico sino también para los propios libros, porque cuando el chaval no podía soportar la horizontalidad de sus brazos, los verticalizaba, y allí quedaban los libros, sobre el suelo rojo de viejas baldosas, despatarrados y quejumbrosos. En ese momento la mirada del maestro se volvía rápida hacia su víctima, mientras dibujaba una media sonrisa sádica en su rostro enjuto, al mismo tiempo que cogía con calculada lentitud la regla de madera... Lo siguiente era: “¡Pon las uñas!”, y el torturado, temblando, juntaba las yemas de los dedos, las ponía hacia arriba y se las ofrecía al maestro para que golpease con la regla sobre ellas…

Lo dicho, ni tanto ni tan calvo. Sólo necesitamos entender que en la sensatez y el equilibrio siempre está la mejor solución.

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Viernes, 5 de septiembre de 2008

20-ENGAÑOS

Como ya saben todos los que me leen, un servidor lleva un tiempo viviendo en el ciberespacio -aunque todavía no sé muy bien por qué- y me estoy dando cuenta de que ahora las cosas ya no son tan sencillas como lo eran en mis tiempos. Por supuesto que no me estoy refiriendo a la tecnología porque, evidentemente, nada tienen que ver los candiles con los neones, ni el plumín y el tintero con el ordenador. A lo que yo me estoy refiriendo es al modo engañoso de comunicar que utiliza demasiada gente. Y es que, según creo recordar, por mi antiguo entonces todos éramos mucho más llanos, sencillos y sinceros... Por lo menos en mi pueblo.

Esa gente actual a la que me refiero y que vive de engañar -entre la que incluiría sobre todo a políticos, vendedores y periodistas- utilizan unas técnicas que juzgo muy reprobables para, evitando mentir, dársela con queso a la incauta sociedad, y si ustedes se fijan un poco y analizan lo que dicen, podrán darse cuenta de que lo que estoy exponiendo es una verdad como un templo.

Miren ustedes, en relación con eso de engañar sin mentir, ahora mismo se me acaba de venir a la cabeza un jueguecito con el que antaño solía entretener a los niños en el banco de la plaza, mientras ellos hacían bailar en sus bocas, con un continuo cascabeleo, las bolas de anís que yo les iba dando. El jueguecito en cuestión en realidad era una especie de adivinanza que nunca lograban resolver. Decía así:

Imaginaos que tres de vosotros venís a mi tienda y me pedís tres arenques y tres pictolines, que en total valen dos cincuenta. Imaginaos (que es mucho imaginar) que cada uno de vosotros tres tiene una peseta y que me dais las tres pesetas. Imaginaos que yo os devuelvo cinco perras gordas, porque las dos cincuenta que vale lo que os vais a comer, más las cinco perras gordas que os devuelvo, hacen en total las tres pesetas. Ahora imaginaos (que es imaginar todavía más) que de las cinco perras gordas que os devuelvo me dejáis de propina dos y os repartís las otras tres. ¿Cuánto habríais pagado cada uno?

Los chiquillos, después de pensar un rato, acababan diciendo: “Diez perras gordas que hacen una peseta, menos una perra gorda que repartimos, hemos pagado ¡NUEVE PERRAS GORDAS!". El problema venía cuando yo les decía: "Pues si habéis pagado nueve perras gordas cada uno, multiplicadas por tres que sois, hacen un total de veintisiete perras gordas, más dos que me disteis de propina, veintinueve. ¿Dónde está la que falta?" Y se devanaban los sesos inútilmente para encontrar la perra gorda que faltaba…

Una pena que ahora ni siquiera se haga el más mínimo esfuerzo para encontrar la perra gorda que siempre falta entre tanto engaño.

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Jueves, 4 de septiembre de 2008

19-EXPROPIACIONES

Es evidente que todo ha avanzado mucho desde mis tiempos y que esos montones de carreteras que hacen ahora, negras y anchas como la madre que las parió, tienen que construirse sobre terrenos con dueño, porque lo que sobra de lo que fueron a lo que son, en algún sitio hay que meterlo más allá de las cunetas, y además sé que también suelen construirlas donde nunca hubo camino alguno, de lo cual es fácil sacar la conclusión que la mayor parte de ellas se hacen sobre terrenos particulares.

El sentido común dicta que si es imprescindible expropiar una propiedad privada para el bien de todos, hay que hacerlo, aunque no sé por qué me da la impresión que el tal sentido común se vuelve un cirocho de mucho cuidado (como decía un obrero andaluz que me ayudaba en la cosecha), cuando se trata de compensar la pérdida al expropiado, ya que normalmente el pago que las autoridades hacen por la propiedad, suele estar tan por debajo de su precio real que eso de llamarlo “justiprecio” parece más bien tener ganas de hacer hiriente chanza con la desgracia del pobre confiscado que verdadero interés por denominar con rigor académico una actuación.

He leído multitud de quejas en este ciberespacio que me envuelve, de personas a las que han expropiado su casa de toda la vida y no les han dado dinero suficiente ni para comprarse una roulotte de ésas, y en lo que se refiere a la expropiación de terrenos, lo normal es que lo que pagan no llegue ni para invitar a todos mis bisnietos a una comida de plato del día.

En resumen, cuando las autoridades consideran que deben expropiar algo a un pobre particular, en lo último que piensan es en aplicar una verdadera justicia, y lo que más les satisface es saber que han pagado por una propiedad diez veces menos de lo que sería su precio real.

¡Qué bíblicos y maravillosos tiempos aquéllos en que se pagaban diezmos…! Ahora nada baja del dieciséis por ciento, y si te descuidas, te soplan la casa.

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Miércoles, 3 de septiembre de 2008

18-CRISIS

Últimamente, cuando paseo por las webs de los medios de comunicación, estoy observando que en todas ellas se habla de una tremenda crisis económica que lo está hundiendo todo, aunque para ser sincero, la verdad es que todavía no estoy seguro si la dichosa crisis ya está en marcha o si llegará uno de estos días, porque lo cierto es que desde el ciberespacio lo veo todo de un modo que para mí lo hubiera querido yo en mis tiempos.

Por aquel entonces nos matábamos a trabajar de sol a sol y muchas veces también durante la noche. Y, dependiendo de la época, trabajábamos incluso los domingos y fiestas de guardar, a veces arriesgándonos a que nos denunciasen. Supongo que la mayoría de la gente que lea esto no sabrá lo que es arrancar yeros o garbanzos, escardar, ir a la remolacha con un frío horroroso o levantarse a la una de la madrugada para ir a acarrear… Hasta un escalofrío me acaba de entrar recordándolo.

Nos machacábamos el cuerpo para arar, con un arado romano o con el de reja de vertedera, las tierruchas que todos teníamos diseminadas por el campo, padeciendo ese frío seco de invierno que siempre se pega a la primavera. Y después de la siembra, mientras crecía el trigo, la cebada, la avena o el centeno, no faltaban duras labores que hacer, porque el campo no descansa nunca... Y más tarde, en pleno verano, con un sol de justicia y un calor abrasador, había que ir a segar a hoz, y créanme que para eso hacían falta unos buenos riñones y toneladas de aguante, porque, aunque la cosecha solía ser pobre, las espigas eran muchas. Y después del cansancio de todo el día segando con el solo alivio del botijo y unos torreznos con pan, dormíamos un par de horas y nos levantábamos a la una de la madrugada para uncir de nuevo los machos e ir a las tierras, donde esperaba la mies que debía ser llevada a la era. Y así, días y días. A continuación había que trillar y beldar para, finalmente, y después de meses de durísimo trabajo, vender la cosecha a unos precios que sólo daban para malvivir… Y una vez vendida la cosecha, a empezar de nuevo…

Y aparte de todo esto, un servidor también era tendero y hacía mis tareas como Juez de Paz.

¿Crisis ahora? ¿Qué crisis…?

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Martes, 2 de septiembre de 2008

17-CAMBIOS CLIMÁTICOS

Según he podido comprobar entre la ingente información que hay en el ciberespacio, es evidente que estos doscientos y pico últimos años han ido transcurriendo entre una increíble sucesión de cambios que son la consecuencia de ciertos descubrimientos e inventos que lo han revolucionado todo.

Precisamente algunos de esos inventos parecen ser la causa de que se envíen a la atmósfera ciertos productos químicos que, según dicen, son perjudiciales para el ecosistema y están desencadenando un cambio climático que está calentando nuestro planeta y que deshelará los polos. Vale, es posible. Y si digo que es posible es porque después de leer muchas cosas en Internet (aparte de algunas otras que ya sabía yo de antes), he constatado que desde que el mundo es mundo hasta el día de hoy, ha habido aproximadamente entre cuatro y ocho importantes glaciaciones, lo que significaría que no es la primera vez que en este planeta ha habido cambios climáticos y, por lo que intuyo, me da la impresión que tampoco será la última.

Por lo que se dice, parece evidente que ahora estamos ante un nuevo cambio climático, y como es muy propio del ser humano buscar culpables cada vez que ocurre algo que no nos gusta, pues hemos decidido que la culpa de este cambio climático la tenemos nosotros mismos. Si hiciésemos algún caso a lo que dicen los científicos, nos daríamos cuenta de que aseguran que es normal que en la Tierra haya cambios climáticos durante determinados -y más o menos regulares- períodos de tiempo, debido a cosas tan naturales como la variación y la precesión del eje del planeta, la variación en la excentricidad de su órbita y la actividad de las manchas solares, entre otras cosas totalmente ajenas a las insignificantes actividades de la insignificante raza humana.

Qué manía tenemos de creer que todo lo bueno y malo que pasa en la Tierra es consecuencia de nuestros actos... Debemos aprender a ser menos soberbios.

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Lunes, 1 de septiembre de 2008

16-LA BANCA

Aunque en mis tiempos ya había bancos, nunca conocí a nadie en mi pueblo, ni en ningún otro pueblo de los alrededores, que guardase el dinero en otro sitio que no fuera dentro de sus propiedades, y la verdad es que que me he quedado admirado al ver con qué alegría la gente confía ahora sus cuartos precisamente a los que, por lo que estoy viendo, son los más grandes depredadores de la actual sociedad.

Hay que reconocer que los banqueros están haciendo un negocio redondo a base de exprimir hasta el infinito a los pobres desgraciados que, por unas u otras razones, se ven obligados a acudir a esos asépticos antros de la usura.

Según he podido informarme mientras paseaba entre los millones de webs que hay en Internet, los banqueros hacen lo siguiente: Convencen a la gente de que el lugar más seguro para que guarden su dinero es en el banco, y las pobres víctimas, como tololos, llevan sus ahorros allí, marchándose a continuación -más ligeras de peso- sin saber que acaban de caer en una maquiavélica trampa.

Lo primero que hacen los banqueros con ese dinero -que no es suyo- es prestárselo a otras víctimas a cambio de sustanciosas cantidades que, en ocasiones, pueden llegar a superar incluso la cantidad prestada. Pero lo peor no es que los banqueros se aprovechen de los más pobres prestándoles el dinero que otro les dejó en custodia, lo peor es que los banqueros también suelen ensañarse precisamente con el que les entregó ese dinero, cobrándole inverosímiles comisiones por cosas tan absurdas como el hecho de mantener el dinero en el banco... En otras palabras, los banqueros cobran al que les entrega el dinero por entregárselo y también cobran al que se lo prestan por prestárselo. Pero no sólo es eso, porque igualmente te cobran comisiones si preguntas el saldo de tu cuenta, si haces determinadas operaciones, si sacas una cantidad de tu propio dinero en un cajero automático y, por supuesto, también te cobran todos los años por esa infernal tarjeta de plástico, imprescindible para reintegrar tu dinero del cajero en cuestión.

Donde esté el cántaro, el colchón o la viga y una buena escopeta para evitar malas tentaciones, que se quiten toda esa recua de mangantes que tan bien toleran todos los Gobiernos del mundo.

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HISTÓRICO

IR AL MES ACTUAL

Junio 2009
55-El mar
54-¿Qué se siente al morir?
53-La mayoría de edad
52-El espacio del amor

Marzo 2009
51-El Rey negro

Febrero 2009
50-Dispendios políticos
49-¡Pues toma dos tazas!
48-Coches oficiales
47-Recuerdos

Enero 2009
46-España absurda
45-Las "autonosuyas"
44-Carta de mi bisnieta (Pueblo)
43-Cámaras de vigilancia
42-Carta de mi bisnieta (Hipocresía)

Diciembre 2008
41-La respuesta desproporcionada
40-Atracadores
39-"Las" miles de personas
38-Los 400 euros
37-Solidaridad
36-Carta de mi bisnieta (Tibet)

Noviembre 2008
35-Carta de mi bisnieta (Finisterre)
34-Carta de mi bisnieta (Santiago)

Octubre 2008
33-Carta de mi bisnieta (Jesús)
32-La Parca
31-Carta de mi bisnieta (Stonehenge)

Septiembre 2008
30-Pijamas y pañolones
29-Cuestión de perspectivas
28-Carta de mi bisnieta (Temple)
27-Velos y curas
26-Jueces y juzgados
25-Carta de mi bisnieta (Molinos)
24-Cannabis sativa
23-Tu cuerpo es tuyo...
22-Una guerra atípica
21-Estudiantes y maestros
20-Engaños
19-Expropiaciones
18-Crisis
17-Cambios climáticos
16-La banca

Agosto 2008
15-Inmigración
14-Carta de mi bisnieta (Jaiku)
13-Mi bisnieta y la espontaneidad
12-Aguardiente
11-Palabras sexuales
10-Qué mal va la juventud...
9-Crímenes políticos
8-Mi bisnieta e Internet
7-Prohibiciones
6-La ecología
5-Condenas "democráticas"
4-La ONU
3-La paridad
2-Kilos de ochocientos gramos
1-El ciberespacio

 

DÉJÀ VU

Perfil

 

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El blog del bisabuelo Antolin

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